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La Cueva

La Cueva – 18/12/11

El otro día me encontré con el retweet de Joshua Topolsky, editor en jefe de TheVerge. Un tipo que parece salido de la definición de “gafapasta” de la Frikipedia; pero con un gran currículum a sus espaldas. Ha escrito para varios sites de noticias relacionadas con la tecnología como Engadget y ThisIsMyNext. Un tipo con el que no siempre estoy de acuerdo, aunque le respeto profundamente. Tiene mucha experiencia a sus espaldas y un ojo crítico muy afilado después de tantos años de trabajo en el mundillo.

Este Tweet venía casi precedido de una fulminante “Horseshit!” (que podemos traducir como “y una caca como una vaca”), e iba dirigido a John Gruber y MG Siegler, grandes pesos pesados muy a favor del iPhone, respecto de unos comentarios del primero a una review del Galaxy Nexus del segundo.

He leído muchas reviews del terminal y su sistema operativo (no en vano quería comprarme uno!), tanto positivas como negativas. Es obvio que es un gran teléfono, que no esta exento de fallos. Tenemos que ser conscientes de ellos y entender cuales son sus puntos fueres y débiles.

Pero el tema no es cuando se critica un terminal, o un sistema operativo. El tema está cuando esa crítica se vuelve personal. En otras palabras: Estoy harto de los fanboys.

Estoy muy cansado de tener que lidiar con iPhoneros cerrados que actúan con arrogancia y piensan que huelen a rosas. Y en este caso en concreto me sacó de quicio esta frase que comentaba Gruber:

You either see it or you don’t. If you don’t, that’s cool, enjoy your Nexus. But I think the reason Apple Stores are so crowded, and getting so big, is that there are an awful lot of people who do see it.

Traducción: Puedes verlo o no [el refinamiento del iPhone]. Si no, perfecto, disfruta tu Nexus. Pero creo que la razón por la que las tiendas Apple están tan abarrotadas y haciéndose tan grandes es que hay una horrorosa cantidad de gente que se da cuenta.

Analicemos las dos partes. Primero:

Puedes verlo o no. Si no, perfecto, disfruta de tu Nexus.

Señor, usted me está poniendo en una tesitura digna de los mejores regímenes totalitarios. Lo que usted está diciendo es que soy una persona de segunda “por no verlo”. Realmente si aprecio ciertas diferencias; pero en realidad, señor Gruber, me importa un güito. El asunto está en que también hay diferencias en el otro sentido. Dicho de otra manera, no he elegido Android porque sea un pobre tonto que no tiene ni idea; si no todo lo contrario. Me decanté por Android porque esas diferencias entre el iPhone y un Android inclinaban la balanza a favor de éste último. Y no me arrepiento.

En mi vida he lidiado con un montón de este tipo de “argumentos de superioridad”. Entre ellos destacan:

  • Los Android son el iPhone de los pobres. Casi bien pensado. Lo único que pasa que hay Android de todos los precios. Díselo a la gente que tiene Sensations, Galaxy S2 o RAZRs y hablamos de estatus y dinero.
  • Los Android solo los tienen los frikis. Tiembla en el mundo en el que existen mas de 200 millones de frikis. Tu vecino, novia/o o el señor que te vende las chuches en la esquina podría ser uno. ¡Ándate con ojo!
  • El iPhone va mucho mas suave. Cierto es que consigue 60fps. Permíteme que desconfíe de los teléfonos que lo único que me pueden ofrecer es mas suavidad.
  • Si no tienes un iPhone, no tienes un iPhone. Ya.
Seguro que hay alguno mas que se me escapa.
Pero aun hay mas:

Pero creo que la razón por la que las tiendas Apple están tan abarrotadas y haciéndose tan grandes es que hay una horrorosa cantidad de gente que se da cuenta.

Yo lo que creo es que si las tiendas Apple están tan abarrotadas no es porque la gente se de cuenta. Sin desmerecer al iPhone o al iPad, que son grandes piezas de tecnologías perfectamente engrasadas y que por supuesto son un gusto utilizar (yo mismo fui durante un periodo de tiempo usuario de un iPhone), creo que la razón es el puro esnobismo. Apple, además de hacer buenos productos, tiene detrás a un departamento de marketing que solo grandes marcas como Adidas, Nike o Coca-Cola pueden permitirse.

Un departamento que ha sabido explotar el clásico recurso del ego humano. ¿Quién puede resistirse a la tentación de comprarse “el mejor teléfono del mundo”? Conozco mucha gente que tiene un “ayFon” o un “ayPat” y que no sabría que hacer con él aunque Steve Jobs volviese a la vida y le diese en la cabeza con él. Pero eso si, cuando se lo sacan del bolsillo, con esas fundas con tapadera que tienen, brillantes y de color rosa, que son poco menos que un crimen contra el diseño del que tanto presume la manzana, no veas como se queda el personal. Con la boca abierta.

Ahora bien, meter a todos los usuarios de iPhone en el mismo saco de arrogancia y superioridad es injusto, y seguro que los chillidos de unos pocos acallan las voces razonables de otras.

Existe gente con la que he podido debatir largo y tendido e inteligentemente sobre la guerra de sistemas. A veces en broma, a veces mas en serio. Me han intentado convencer de que me compre un iPhone y yo a ellos un Android. Y me han dado sus razones de por qué. Y son buenas razones y he estado de acuerdo. Esa es la gente con la que me gusta tratar y cambiar opiniones y puntos de vista. Gente que es capaz de admitir que todos somos humanos y que el iPhone y los Android son solo teléfonos, con sus ventajas e inconvenientes.

Pero también es un cáncer que afecta a los usuarios de Android. He salido mas de una vez en defensa de los productos de Apple, y no me cansaré de repetirlo: No por ser un iPhone es peor teléfono. Si eres capaz de decir que son una mierda, probablemente recibas de mí una respuesta similar a los que me intentan convencer con el “tío, el iPhone es el mejor teléfono del mundo”. Si realmente existiera “el teléfono definitivo”, el mejor, todos los fabricantes habrían quebrado ya. Pero se venden iPhone por un tubo y Android también.

Recordad, que antes de criticar, sed conscientes que existen una variedad de necesidades muy diferentes, que pueden ser tanto ideológicas, como objetivas, como subjetivas, que rayarán desde el “solo utilizo software libre” al “es que mi teléfono me gusta en verde manzana”. Puede que ni siquiera las lleguemos a entender, pero ahí estarán.

Muchas veces lo que nosotros percibimos como “el bien absoluto”. Por eso lo importante es que sigan fabricándose grandes teléfonos, como los HTC, como los Samsung, como los Apple. Terminales con buenas prestaciones y variedad; para que cada uno podamos disfrutar de lo importante: estar satisfechos con nuestra compra.

2 COMENTARIOS

  1. Totalmente deacuerdo contigo, son dos teléfonos y punto , cada cual con sus cosas buenas y sus cosas malas. Personalmente después de probar los dos me quedo con Android Samsung Galaxy Note! XD.

    • Se lo vi a una chica que estaba dibujando en el Corte Inglés.

      “ENORME” es solo una forma de describirlo. O_o

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